La psiconeuroinmunología (PNI) entiende la salud como la interacción constante entre mente, sistema nervioso, hormonas, inmunidad y hábitos de vida.
Cuando se diseña un plan de alimentación inspirado en este enfoque (a menudo llamado “dieta PNI”), su objetivo principal no es solo perder peso, sino prevenir enfermedades crónicas a través de varios mecanismos:
1. Reducción de la inflamación de bajo grado
- Por qué importa: La inflamación crónica favorece diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y ciertos trastornos autoinmunes.
- Cómo actúa la PNI: Ajusta la dieta para estabilizar glucosa y reducir picos de insulina, priorizando alimentos que disminuyen marcadores inflamatorios y evitando los que los elevan.
2. Equilibrio del sistema inmunitario
- Una microbiota intestinal sana fortalece las defensas y reduce reacciones autoinmunes.
- La dieta PNI suele incluir estrategias para mantener la diversidad de bacterias intestinales, mejorando la respuesta frente a infecciones y modulando alergias.
3. Regulación hormonal y metabólica
- Mantener estables hormonas como la insulina, el cortisol y las hormonas tiroideas ayuda a prevenir síndrome metabólico, obesidad y problemas de tiroides.
- La planificación de horarios de comida y descanso es tan importante como la elección de los alimentos.
4. Protección cardiovascular
- Al disminuir inflamación y mejorar el perfil lipídico, contribuye a reducir riesgo de arteriosclerosis, hipertensión y eventos cardiovasculares.
5. Salud neurológica
- Alimentos y hábitos que favorecen un buen equilibrio de neurotransmisores (como la serotonina) se asocian con menor riesgo de depresión y deterioro cognitivo.
6. Enfoque integral de hábitos
- La PNI combina la alimentación con sueño reparador, manejo del estrés, movimiento y relaciones sociales.
- Esta visión holística potencia la resiliencia del sistema inmune y del metabolismo, reforzando la prevención de múltiples enfermedades.